jueves, 27 de marzo de 2014

ANSIA

 
  Era un padre de familia. Había conseguido unas buenas condiciones de vida y había enviudado, después de que sus hijos se hicieran mayores y encauzaran sus propias vidas. Siempre había acariciado la idea de dedicarse a la búsqueda espiritual y poder llegar a sentir la unidad con la Conciencia Universal. Ahora que ya no tenía obligaciones familiares, decidió ir a visitar a un yogui y ponerlo al corriente de sus inquietudes, pidiéndole también consejo espiritual.
  El yogui vivía cerca de un río, cubriendo su cuerpo con un taparrabos y alimentándose de aquello que le daban algunos devotos. Vivía en paz consigo mismo y con los demás. Sonrió apaciblemente cuando llegó hasta él el hombre de hogar.
  --¿En qué puedo ayudarte? -preguntó cortésmente.
  --Venerable yogui, ¿cómo podría yo llegar a percibir la Mente Universal y hacerme

martes, 25 de marzo de 2014

El amor y lo amado

Por Mariano Alameda.

Dicen que cuando vemos un objeto hermoso, creemos que la belleza pertenece al objeto observado. Sin embargo, si lo miramos con atención, nos daremos cuenta de que no todo el mundo considera hermosas las mismas cosas.
En realidad, la belleza es algo que pertenece al ojo que la mira. La apreciación de lo hermoso es una capacidad interna, que se despierta dentro de cada uno. O sea, que la belleza pertenece al observador.
Del mismo modo, el amor, el deseo, es una energía interior, que se despierta en nosotros y luego podemos objetivarla en alguien o algo.
Sin embargo, cuando el amor no se establece sobre una persona determinada, o un grupo de objetos

sábado, 22 de marzo de 2014

La Busqueda de la Felicidad (Cuentos de la India)

  

El Divino se sentía solo y quería hallarse acompañado. Entonces decidió crear unos seres que pudieran hacerle compañía. Pero cierto día, estos seres encontraron la llave de la felicidad, siguieron el camino hacia el Divino y se reabsorbieron a Él.
Dios se quedó triste, nuevamente solo. Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano, pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia Él y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella. Tenía, desde luego, que esconderla en un lugar recóndito donde el hombre no pudiese hallarla. Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar; luego, en una caverna de los Himalayas; después, en un remotísimo confín del espacio sideral. Pero no se sintió satisfecho con estos lugares. Pasó toda la noche en vela, preguntándose cual sería el lugar seguro para ocultar la llave de la felicidad. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos y que allí la llave no estaría segura. Tampoco lo estaría en una gruta de los Himalayas, porque antes o después hallaría esas tierras. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales, porque un día el hombre exploraría todo el universo. “?Dónde ocultarla?”, continuaba preguntándose al amanecer. Y cuando el sol comenzaba a disipar la bruma matutina, al Divino se le ocurrió de súbito el único lugar en el que el hombre no buscaría la llave de la felicidad: dentro del hombre mismo. Creó al ser humano y en su interior colocó la llave de la felicidad.


  *El Maestro dice: Busca dentro de ti mismo. 

martes, 18 de marzo de 2014

Zen: la Atención Plena



Por Dokushô Villalba Roshi.



Resumen de una conferencia del maestro:

El punto de partida de la búsqueda espiritual de Buda es la AFLICCIÓN: constatación de la aflicción que todos los seres humanos experimentamos por el hecho de estar vivos por el hecho de existir.

La principal causa de la aflicción es la IGNORANCIA: no luminosidad, no claro: estado mental confuso, en el que no hay un percepción clara de nuestra verdadera existencia.

Para acabar con esa aflicción hay que transformar el estado de ignorancia: velo, niebla que empaña la visión de la verdadera realidad, conocimiento deficiente E IMPRECISO y limitado de la realidad del mundo en el que vivimos, defectuoso. Fruto de esa torpeza existencial generamos estados aflictivos tanto en nosotros como en las personas que nos rodean. Gran parte de nuestro proceso cognitivo sucede de forma inconsciente: no entendemos por qué nos pasa lo que nos pasa.

Somos bio-computadoras que hemos sido programadas a través de la cultura y la genética para percibir la

lunes, 17 de marzo de 2014

El tema del día: la Risa / La práctica de las Alegrías

Tomároslo con humor: (Por Mariano Alameda.)

La espiritualidad no es exactamente quedarse como un ficus haciendo la fotosíntesis sentado en un zafú con media ronrisa de alelado esperando que la masa ignorante te rinda pleitesía por tu superioridad. 

La espiritualidad no es fingirse dulce y amoroso, mirar con ojitos de cordero al mundo y reprimirse todas las emociones censurables.

La espiritualidad no es un camino que vaya a ningún sitio, porque de la espiritualidad no se puede salir.

La espiritualidad no es vestirse de la semana oriental del corte inglés, no es decorar la casa con tres telas de mercadillo Ibiza para que, junto al incienso, parezca algo cool.

La espiritualidad no es una elección que puedes hacer, no es un camino que elegiste tomar.

La espiritualidad no es adquirir poder para tener un chalet más grande, no es conseguir que el universo sea tu